jueves, 30 de septiembre de 2010

Para besarla

Y aunque la he besado
Mil veces al día
Desearía hacerte millones
Y continuo sin retrasa
Pero ella puede sonreír solamente
Porque cada beso está del corazón
Y ella sabe que el beso es sin fin
Era esta manera del comienzo
Pero en cada pequeño tacto
Los labios desean más
Pero qué más él desea
Cuando cada uno es desemejante antes
Y dentro del profundo abrazar
Se siente el calor abunda
Y ella debe sentir por siempre esto
Aun cuando no estoy alrededor
Para la distancia no está un problema
O algo causar un dolor
Para ella sabe que está viniendo el beso siguiente
Repetidas veces y otra vez

Brian Williams

viernes, 24 de septiembre de 2010

Romance

Para cada rasgón que cae
Estaré allí para ti
Para cada pulgada de dolor que te sientas la sentiré a
Estaré allí para ti contra viento y marea
Seré tu roca cuando me necesitas ser
Estaré siempre allí para ti
Para cada dolor del corazón te sientes
Lo siento a
Para cada onza de miseria te sientes
La siento a
Qué haces siempre que las marcas que lastimaste
La sentiré
El amor no es algo de el cual tú o yo puede funcionar
Es una sensación como ningún otra
Cuando gritas
Gritaré con ti
Contra viento y marea estaré siempre allí para ti
Cuando te sientes como ti no tener nada a la izquierda vivir para
Recordarme
Estaré siempre allí para ti
Para cada vez que sonríes
Sonreiré con ti
Para cada rasgón que gritas fuera de alegría
Gritaré con ti
Estaré siempre allí para ti

Elizabeth C. Terpening

viernes, 17 de septiembre de 2010

Te amé

Te amé;
incluso ahora puedo confesar,
Algunas ascuas de mi amor que su fuego conserva;

Pero no dejarlo causarte más señal de socorro,
No deseo entristecerte otra vez.

Desesperado y lengüeta-atado, con todo te amé querido
Con punzadas el celosos y el tímidos saben;

Te amé tan blando, tan sinceramente,
Ruego la concesión del dios otro amor tú tan.

Alexander Pushkin

viernes, 10 de septiembre de 2010

Te digo adiós

Te digo adiós y, acaso, te quiero todavía,
no puedo olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste, no sé si te quería,
o tal vez nos quisimos, demasiado, los dos.

Ese cariño nuestro apasionado y loco,
me lo metí en el alma, para quererte a ti.
No sé si te amé mucho, no sé si te amé poco,
pero sé que nunca volveré a amar así.

Te digo adiós y, acaso, con esta despedida
mis mejores sueños mueren dentro de mí.
Pero te digo adiós, para toda la vida
aunque toda la vida siga pensando en ti.

José Ángel Buesa

viernes, 3 de septiembre de 2010

Celos

Al saber la verdad de tu perjurio,
loco de celos, penetré en tu cuarto . . .

Dormías inocente como un ángel,
con los rubios cabellos destrenzados,
enlazadas las manos sobre el pecho
y entreabiertos los labios . . .

Me aproximé a tu lecho, y de repente
oprimí tu garganta entre mis manos.
Despertaste. . . Miráronme tus ojos . . .
Y quedé deslumbrado,
igual que un ciego que de pronto viese
brillar del sol los luminosos rayos!

Y en vez de estrangularte, con mis besos
volví a cerrar el oro de tus párpados!

Francisco Villaespesa